Ir al contenido

¿Y si dejamos de compararnos y empezamos a escucharnos?

Una invitación para volver a ti

Compararse es casi inevitable cuando haces música. 

Escuchas a otros artistas, ves procesos ajenos con avances aparentemente rápidos y grandes resultados y sin darte cuenta empiezas a medir tu propio camino con una vara que no es la tuya. 

Me pasó a lo largo de mi proceso de formación musical y también de desarrollo artístico,  y  durante mucho tiempo no era consciente de que eso estaba afectando mi creatividad mucho más que cualquier falta de técnica. 

 

La comparación aparece cuando empiezas a mirar hacia afuera

Y muchas veces no viene de no admirar a otros artistas. Viene más de que en algún punto dejaste de escucharte a ti. 

Aquí te comparto algunos indicadores silenciosos que identifiqué en mi de comparación con los procesos de los demás: 

  • Sentir que vas lento
  • Creer que otros avanzan con más seguridad 
  • Dudar del valor de lo que haces

La comparación no aparece porque el otro esté mejor o peor. Aparece cuando tú no sabes bien dónde estás tú.


La comparación no ve procesos completos

Los procesos completos suelen ser más largos y mucho menos glamorosos y muchas veces no lo sabemos porque generalmente a través de las redes, el contenido, los discos y las canciones finalizadas, lo que estamos viendo son resultados, pero no todas las dudas que el creador de esas canciones tuvo que sortear.

No tenemos ni idea esas canciones terminadas cuantas versiones descartadas tomaron, y en esa medida, compararse no solo es nocivo sino también inútil, porque tendemos a hacerlo con historias que recibimos de una forma incompleta. 

Cuando entendí que todos procesos creativos tienen partes con poco esplendor, y que por eso mismo pocos los comparten, la comparación perdió fuerza. 

 

Empezar a escucharte es una práctica (no un encender un interruptor mental) 

Dejar de compararte no es algo que decides una vez y ya sino que también es una práctica. 

Empezar a escucharte significa: 

  • Notar qué te atrae de verdad y por qué te atrae 
  • Prestar más atención a qué te bloquea 
  • Identificar qué disfrutas y qué no  
  • Aceptar tu ritmo. 

Si te haces estas preguntas a consciencia te sorprenderías de lo mucho que ninguna está 100% resuelta. No se trata de aislarte del mundo sino de volver a ti antes de salir a mirar con ojos prejuiciosos y de insuficiencia. 

 

Volver al cuerpo antes que a la cabeza 

Cuando la comparación o el exceso de importancia de la mirada del otro en mi me han distraído, me he dado cuenta que generalmente he estado atrapada en mis propios pensamientos de lo que podría ser todo eso. 

Sobrepensando, analizando, juzgando. 

Volver al cuerpo y al juego ayuda mucho: 

  • Cantar sin grabar (canciones que me gusten, frases improvisadas...lo que sea que se sienta ligero y sin peso por sostener una imagen propia que alguien más perciba como favorable) 
  • Tocar pasajes con mi instrumento observando la emoción cuando hay error y cuando no. La idea: Pasar por el error o el trabajo en mejorarlo no tiene que tener la carga emocional espantosa de la insuficiencia...solo es algo más que se hace y ya. 
  • Moverme con la música: Algo sencillo como llevar el pulso con los pies y sentir el ritmo y la intención de todo lo que estoy haciendo. 
  • Escuchar pensando que estar haciendo las cosas bien o mal emocionalmente deben detonar lo mismo: Hace parte de estar creando/interpretando. 

El cuerpo no se compara. 

Solo responde. 

 

Cambiar la pregunta lo cambia todo 

Durante mucho tiempo me hice la pregunta más inoficiosa que me he hecho jamás:  “¿Estoy al nivel de…?” 

Hoy en día la pregunta va más como en un: “¿Esto se siente alineado con la música/persona que quiero ser?” 

Esa pregunta no busca aprobación ni de los demás como seres reales, ni mucho menos de la imagen mental que pueda tener de cada uno de ellos en mi cabeza. Todo eso es ruido que distrae mucho. La búsqueda es más hacia la coherencia interna. 

 

Compararte te aleja de tu voz 

Cada vez que te comparas, te mueves un poco más lejos de tu propia escucha. 

Empiezas a ajustar tu sonido, tu forma, tu intención, para parecerte a algo que no eres pero además te puedes alejar del camino que si te puede llevar hacia ti mismo/a. La comparación no solo duele sino que también diluye cualquier intento real de construir una posible identidad. 

Ahora, escucharte no significa no tener referentes o influencias. Tampoco es dejar de aprender de otros, es más bien aprender y recibir de ellos pero sin perder el centro primordial en dónde debe estar tu atención: El fortalecimiento de tu presencia, tu atención y tus habilidades. 

Las referencias pueden inspirar, las opiniones pueden dar algunas guías, pero no deberían reemplazar tu criterio interno. 

Cuando algo te inspira, pregúntate: 

  • ¿Qué me mueve de esto? 
  • ¿Qué conecta conmigo? 
  • ¿Qué no necesito tomar? 

Ahí empieza una escucha más consciente. 


Tu proceso no está atrasado 

Este es un recordatorio importante: 

Mientras estes haciendo de forma constante y sostenida lo que tienes que hacer, sea eso practicar un instrumento, aprender a manejar un DAW,  aprender técnica musical, no estás yendo lento. Estás yendo al ritmo que debes. 

El crecimiento artístico no es una carrera lineal. Es más bien un proceso irregular, sensible y profundamente personal. 

Compararte no te acelera, solo te da más ansiedad. Escucharte te ayuda a orientar. 

 

Volver a ti es un acto creativo 

Dejar de compararte no es mágicamente hacer que el mundo exterior desaparezca, ni dejar de reconocer las millones de virtudes en los demás. Es volver a mirarte primero. Escucharte es confiar en que tu experiencia, tu historia y tu sensibilidad también tienen algo que decir. 

En SongSpell creemos que la música se construye desde la escucha interna, no desde la comparación constante. Y cuando está más afinada esa escucha interna, la ansiedad de la comparación pierde sentido y potencia.

 

👉 Visita https://app.brinaquoya.com/palabraacancion e inscríbete a la Master Class de introducción de nuestro nuevo curso en línea De la palabra a la Canción: Laboratorio Songspell de Detonantes Creativos. ES GRATIS! 

 El curso completo estará a un precio muy especial por esta temporada con el código de descuento PALABRA-CANCION. ¡Aprovecha y no te quedes por fuera ya que este descuento será válido por tiempo limitado! 

Cómo encuentro ideas cuando no me siento particularmente inspirada
Algunas ideas controversiales sobre el bloqueo creativo